Influencia de las religiones y mitologías en la historia y la cultura

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Publicado el 22/Jun/2011

Por Hécate: 

La intención de este tema es hablar sobre las distintas culturas que han sido inflluenciadas por las diferentes religiones y mitologías. Como son la celta, la grecorromana, la cristiana...
Es una empresa costosa, pero con ayuda de todos los conseguiremos.


LA RELIGIÓN ROMANA: 
Introducción:
Características generales:
-La pietas: Es un comportamiento, por parte de los romanos, debido para con los dioses, la familia y la ciudad. La pietas era ante todo atender al culto y a sus ceremonias escrupulosamente reguladas. Consideraban que la piedad con los dioses constituía uno de los rasgos fundamentales de su carácter nacional.
-Sentido práctico: Se basa sobre todo en una máxima romana que dice así: Do ut des (Yo doy para que tú me des). A cambio de su respeto y veneración esperaban que los dioses atendiesen a sus demandas.
-Formalismo: La religión se manifestaba en una práctica escrupulosa y formalista de los ritos y fórmulas: siempre los gestos exactos y las palabras exactas. Hasta el punto que el menos fallo podía hacer repetir el rito.
-Conservadurismo: Contaba con ritos muy antiguos que siguieron practicándose en ambientes rurales (pagus, de ahí viene la palabra pagano). Incluso a finales del Imperio Romano se seguían practicando.
-Apertura: Los romanos se mostraron extraordinariamente receptivos respecto a los dioses de todos los pueblos con los que entraba en contacto; ya que los fueron incorporando a su panteón.
Primero aceptaron los dioses etruscos. Luego hicieron suyos a los principales dioses del panteón griego. Más tarde adaptaron con entusiasmo toda clase de cultos de la zona oriental del Mediterráneo (los conocidos como cultos mistéricos). Finalmente aceptaron el cristianismo como religión oficial. Por este motivo divido en apartados las fases de la historia de Roma.
La religión romana primitiva:
Época preetrusca:
El mítico rey Numa (supuesto sucesor de Rómulo) tuvo un papel fundamental en la ordenación de la religión romana.
Se trataba de un pueblo de agricultores y, lógicamente, sus dioses tenían ese mismo carácter agrario. Había divinidades prácticamente para cada una de las innumerables operaciones que requerían el cultivo de los campos y la cría de animales domésticos.
Estos primeros habitantes del Lacio carecían de una mitología sistematizada. No tenían nada parecido a una cosmología ni a una genealogía de los dioses; ni siquiera los representaban con figura humana, a alguno de ellos los representaban con símbolos. En realidad más que dioses cabría hablar de fuerzas o espíritus divinos (los numen), muy próximo a las religiones de tipo animista.
No existían templos, lo máximo altares y se les rendía culto según la especialidad del númen: en los bosques, en las casas, en fuentes sagradas, etc.
Entre estas fuerzas espirituales descatan:
-Júpiter, el padre de los dioses, dios supremo de los primitivos indoeuropeos, dios del cielo, de la luz y del rayo.
-Marte, relacionado en un principio con la fecundidad de los campos y de los animales, y con el pueblo romano como símbolo de la juventud.
-Quirino, asociado a la ciudadanía en su vertientes militar y civil.
-Jano, presidía los comienzos de todas las empresas, a él estaba dedicado el primer mes del año y el primer día de cada mes, protegía las puertas y también cualquier vano de las casa. Se le representaba con dos cabezas (Jano Bifronte) o con cuatro (Jano Cuatrifronte).
-Vesta, primero protegía el hogar doméstico y después el hogar común (es decir la ciudad). Su símbolo era el fuego, el fuego que calentaba y daba vida, que debía arder interrumpidamente.
-Tellus, representante de la tierra, madre de dioses y hombres, protectora de la agricultura en general. No considerada diosa.
Los tres primeros, Júpiter, Marte y Quirino, constituían una tríada. Además había otras muchas fuerzas divinas agrarias entre las que destaban: Flora, protectora de la floración de los árboles; Pomona, de los frutos; Fauno, del ganado; Pales, de los pastos y los pastores; Silvano, de los bosques; Líber, de las viñas, acabó convirtiéndose en el homólogo del griego Baco/Dionisos; y Término, de las lindes entre los campos y las frontera de los pueblos.
Época etrusca:
La huella dejada por los etruscos en la religión romana fue determinante. Sus principales manifestaciones fueron:
-La sustitución de una tríada totalmente masculina (de origen indoeuropeo) por una de origen etrusca, en la que estaba Júpiter junto a dos grandes diosas: Juno, diosa protectora de las mujeres, de los matrimonios y de los partos y esposa de Júpiter (identificada con la Hera griega) y Minerva, diosa de las actividades no agrarias, la industria las artes, la sabiduría y la guerra (identificada con Atenea). 
-Construcción del primer templo, similar a los griegos, en lo alto del Capitolio; dedicado precisamente a la nueva tríada; llamada por eso tríada capitolina.
-Introducción de otros dioses como Vulcano, dios del fuego y de la fragua; Mercurio, del comercio; Venus, del amor y de la belleza. Y de otros adaptados a los dioses griegos, como Apolo, dios del Sol, de la adivinación y de la medicina; Ártemis identificada con la Diana latina, diosa de la Luna y de la caza; Dionisos o Baco, dios del vino, del teatro y de las fiestas orgiásticas, identificado luego con Líber.
-Se empezó a representar a los dioses con forma humana.
-Introducción de un principio de organización de la religión pública oficial: sacerdocio, rituales, calendario de fiestas y celebración de juegos (ludi).
-Aportación más importante sobre lo referente a los diversos sistemas de adivinación por parte de los Colegios Sacerdotales.
-También es de origen etrusco la creencia en una vida de ultratumba.
En resumen, los etruscos contribuyeron a helenizar y organizar la religión romana, modernizándola, reforzando los componentes de esa religión y hablando ya de dioses.
Época de la República
Aquí la religión romana se divide en tres tipos: privada, popular y oficial.
 

La religión privada o familiar:

 
Seguía contando con númenes. En el culto privado destacan:
-El Lar: protector de la casas, representado también por el fuego del hogar doméstico y venerado en el sacrarium. Representado por figuras de madera o piedra.
-Los Penates (dos), de quienes dependía la abundancia de provisiones para la familia. Se les representaba como dos jóvenes que portaban cuernos de la abundancia. Seguían a la familia cuando estos abandonaban la casa.
-El Genius, espíritu del pater familias. Era propio de cada hombre. Era la facultad de procrear, además marcaba la personalidad. Cuando el pater familias moría el heredero tenía que coger la última exhalación del muerto para obtener el Genius, de esto dependía el bienestar de la familia.
-La diosa Juno, protectora de las mujeres de la familia.
-Los Manes: Eran los espíritus de los antepasados. Los familiares celebraban sus aniversarios y les encomendaban el cuidado de los recién fallecidos.
Cada familia tenía su propio ritual de venerar a sus dioses. Estos ritos estaban presididos por el pater familias. La mujer, al casarse abandonaba los cultos de su familia y se incorporaba a los de la familia de su marido. Los ritos más frecuentes eran ofrendas de alimentos, libaciones, plegarias, adornos florales o velas.
 

La religión popular: 

 
Los dioses más venerados por aquel pueblo de campesinos eran los dioses agrarios relacionados con la actividad agrícola y ganadera. Además de los dioses primitivos, a principios de la época de la República aparece como la más importante divinidad agraria la diosa Ceres, identificada con la Deméter griega.
Se celebraban fiestas, a lo largo del año en honor de cada una de estas divinidades. En estas fiestas se ofrecían sacrificios de animales, se celebraban comidas compartidas y procesiones suplicatorias, o bien se encendían fuegos, se adornaban estatuas y altares, se ofrecían exvotos hechos de cera, cerámica o bronce, se practicaban danzas y cantos rituales, etc.
Todos estos ritos, como antes he mencionado, estaban escrupulosamente reglamentados; a veces tanto que resultaban ya ininteligibles, como el caso de la fiesta en honor a Marte protagonizada por los Arvales.
 

La religión oficial:

En Roma se fue configurando un grupo de grandes dioses, doce en total, a base de identificarlos con los del Olimpo griego.
El proceso de asimilación consistió en ir atribuyendo poco a poco mitos y funcione del dios griego a su correspondiente romano, hasta acabar por identificarlos totalmente. Apolo fue el único que no se identificó con ninguno latino y por tanto conservó su nombre.
Este panteón greco-romano constituyó el núcleo alrededor del cual se organizó la religión oficial. Pero desde el punto de vista estrictamente religioso, la fe en los dioses no llegó a ser profundamente sentida por la gente, y los mitos a ellos atribuidos, tomados en su mayoría de la mitología griega, no eran considerados “artículos de fe”, sobre todo para los más cultos.
A lo largo del año, la ciudad consagraba casi un centenar de días a celebrar a sus dioses. Había dos tipos:
-Las feriae o festividades religiosas en sentido estricto. En ellas el rito fundamental era un sacrificio de animales por lo general toros, cerdos, corderos, realizados en lugares públicos, normalmente ante el templo. Las más importantes eran las Lupercalia, en honor de Faunus-Pan; las Feralia, dedicadas a los difuntos; las Liberalia, dedicadas a Liber-Dionisos; y las Saturnalia, dedicadas a Saturno, se celebran en diciembre y son precedentes de nuestras fiestas navideñas.
-Los ludi, fiestas de carácter cívico-religioso. Duraban varios días. Además de sacrificios, procesiones y rogativas, se programaban diversos tipos de espectáculos: representaciones teatrales, carreras de carros o de caballos, combates de gladiadores y cacerías de fieras traídas de lugares exóticos. Los más importantes eran los Megalenses, en honor a Cibeles; los Ceriales, en honor a Ceres; los Apolinares, en honor a Apolo; y los Ludi Romani, en honor a Júpiter.
El templo era el principal lugar de culto, aunque no el único. En el templo no se reunían los fieles, sino que estas construcciones tenía como uso ser la morada del dios. No se daba culto en su interior, este estaba reservado a la estatua.
Época imperial
La religión romana empezó a sufrir en los últimos tiempos de la época anterior una serie de transformaciones que se profundizaron a partir de la época imperial.
La religión tradicional se fue desvirtuando. La mitología griega romanizada no acabó de calar entre la gente que lo veía como algo más bien literario. En las ciudades los cultos agrarios habían dejado de tener sentido y sólo se mantuvieron en las zonas rurales de Italia.
Las necesidades religiosas de la población empezaron a ser satisfechas por otros cultos llegados de las provincias, sobre todo de las orientales: el culto a la diosa Cibeles, a la egipcia Isis y al dios Mitra procedente de Persia. Estos cultos tenían unos componentes de misterio, orgía, fraternidad y promesa de inmortalidad que atrajeron en seguida a gran parte de la población.
La minoría culta fue bastante crítica con la religión tradicional, considerada como mera superstición, como la oficial tachada de formalista y vacía. Algunos acabaron inclinándose a corrientes filosóficas helenísticas como el estoicismo, el neoplatonismo y pitagorismo.
El Estado creó un culto religioso con templos, ritos y sacerdotes dedicados a Roma y a la figura de los emperadores divinizados.
Inserción del cristianismo:
El fenómeno más trascendental fue la aparición e implantación del cristianismo.
Su introducción paulatina comenzó en el siglo I. Primero en las provincias orientales y posteriormente en Roma. Los cristianos se organizaron formando una Iglesia jerarquizada a la vez que sufrían persecuciones según las épocas y las políticas de los emperadores. Este hecho estaba provocado por la resistencia de los cristianos a acatar el culto a Roma y al emperador y por su descalificación de la religión politeísta tradicional. Las persecuciones duraron hasta comienzos del siglo IV. La última fue la decreta por Diocleciano, a finales del siglo III.
El emperador Constantino aceptó el cristianismo como religión de Roma a partir del Edicto de Milán en el 313. En el siglo IV fue convertida en la religión oficial del Imperio por el emperador español Teodosio. Los cultos antiguos fueron perseguidos y se mantuvieron sólo en las zonas rurales.
Saludos 😁

Información sacada de mis conocimientos sobre la cultura clásica apoyada por algunos apuntes de hace un par de años.

Última actualización: 22/Jun/2011
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