Las Memorias Demoníacas y los Sueños Lúcidos como Terapia

Publicado el 23/Sep/2011

Cuando la gente no quiere que su dolor sea parte de su memoria personal, ellos rechazan la experiencia traumática y, como no la aceptan como una parte completa de ellos mismos, esto produce una abertura o un vacío, que llamaremos ‘la memoria demoníaca’. Este tipo de memoria absorbe la energía que el Yo pierde, la toma a la energía y se la apropia como suya.

 

Las experiencias traumáticas, generadoras de memorias demoníacas, se convierten en activos obstáculos y no solamente en un peso terrible. Se convierten en una extraña fuerza dentro del cuerpo que activamente se opone a uno. Estas fuerzas negativas viven dentro de uno y van generando circunstancias dolorosas, una y otra vez. Uno gira y gira alrededor de este dolor, a pesar de querer caminar hacia fuera y dejarlo atrás. Es casi como si otro Yo, ajeno a nuestra verdadera Identidad Espiritual, viviera dentro de uno, del cual uno no es plenamente consciente.

 

Asimismo, Los traumas psíquicos, además, se transmiten en el mensaje genético y así, un individuo cualquiera, puede estar reviviendo y reafirmando un trauma cuyo origen más remoto tuvo lugar siete generaciones antes que él. Son verdaderos núcleos ancestrales que están en el inconsciente y se pueden manifestar o no, según se activen estas memorias demoníacas.

 

Entrar en depresión es uno de los casos más frecuentes que se encuentra vinculado a las memorias demoníacas. En este estado uno entrega o pierde su energía porque siempre hay fuerzas alrededor que quieren usarla. Si uno se niega a explorar esto, el dolor retenido se solidifica y lo depriva del único regalo real que uno tiene, el regalo de la salud.

 

Por otra parte, otro de los hechos más comunes es cuando la gente hiere a otros, al sentirse asustada o intimidada. Esta es la regla general: cuanto más se hiere a los otros, más miedos interiores hay o se sienten. La principal razón para sentir estos sentimientos de miedo es haber perdido el poder de uno mismo. Y la gente no lo pierde para ser libre, sino que lo va perdiendo todo el tiempo que se siente ofendida o desvalorizada.

 

Por este motivo, si uno es inconsciente o ignorante de los espíritus del trauma, o de las memorias demoníacas, lo mejor que se puede hacer como curador es tratar de producir una curación accidental, sin comprender lo que uno está haciendo ni esperar beneficios temporarios. O, en un caso mucho más satisfactorio, si uno quiere ser un curador más avanzado, tiene que aprender qué es lo que gobierna a esos espíritus, aprender a verlos, a cazarlos y a convertirse en lo suficientemente fuerte para luchar con ellos.

 

En este sentido, los sueños lúcidos protegen a las personas de las heridas que les causan las memorias demoníacas y, en los viajes lúcidos, las personas pueden convertirse en lo suficientemente fuertes como para dominarlas. El momento en el cual uno se saca fuera de su mente un miedo real y empieza a explorarlo: su origen, su causa, de dónde viene, por que no pudo ser resuelto antes; a partir de ese instante, uno puede empezar a soñar con ese miedo un sueño lúcido, enviando la memoria demoníaca fuera del cuerpo y cerrando aquella abertura que había quedado en la memoria normal.

 

Mediante nuestro entrenamiento o habilidad en el manejo de nuestros sueños lúcidos, se podrán limpiar del inconsciente las memorias demoníacas, con lo que podremos ayudar también a familiares y amigos a hacer lo mismo. El día que, una buena parte de la población mundial se haya liberado de sus memorias demoníacas, el mundo podrá empezar a mostrar signos claros y evidentes de una mayor salud mental.

 

Libro: El Maestro de los Sueños Lúcidos. Olga Kharitidi (psiquiatra y chamana)

Para más información del libro: http://www.senderoespiritual.com/los-sueos-lcidos-y-belovodia/

 

Link de referencia para aprender a desarrollar sueños lúcidos: http://www.ekiria.org/content/harary-keith-

Última actualización: 28/Sep/2011
Publicado el 28/Sep/2011

Muy muy bueno, me ha encantado.

La técnica que usa la autora, el eliminar los miedos del subconsciente y profundizar en ellos, me recordó al shamanismo -me siento muy atraída por esta corriente- antes de leer que la autora lo es, además de psiquiatra.

Lo que más llama mi atención es la trasmisión genética de las memorias demoníacas, pero así ocurre con otros rasgos similares en otras especies y en nosotros mismos, así que suena lógico.

El enfoque tiene que ver con la terapia de constelaciones familiares.. Es otra técnica para lograr el mismo fin que puede servr a las personas que no tienen sueños lúcidos.

Publicado el 28/Sep/2011

Con esta terapia resolví algunas cosas de la infancia. Temores o vacíos y emociones que me quedaron por relaciones con seres que ya no están vivos. No significa que me encontré con esos seres humanos en otro plano, creo que solamente es volver a vivir en nuestra mente, como en una película, algunos momentos cruciales de nuestras vidas. Y estando consciente en nuestros sueños usamos nuestra voluntad y nuestro nivel de consciencia actual para comprender de otra manera lo vivido y darle un giro a esa situación, a nivel de comprensión aunque la historia tenga el mismo final, o hasta llegar a cambiar la historia, generando un final que consideremos positivo.

Lo importante es el modo de comprender y sentir, de una manera más eficaz, aquella recapitulación. Así volvemos a nuestra consciencia normal, a la vigilia, con una herida menos. Al mismo tiempo, es como tapar un bache o vacío, recuperar energía mal utilizada. Así es como nos sentimos.

Mucha gente tiene pesadillas con animales que los persiguen o sueñan con lugares tenebrosos. Si logran encarar esos estados de manera lúcida, van a descubrir un tesoro en el lugar que tanto temen o serán guiados por esos animales a ese tesoro, luego de transmutar ese encuentro, descubriendo la ilusión de ese temor y penetrando más allá de las irrealidades.

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