Arcano I. El Mago I Simbolismo

Etiquetas:

Dificultad

Temática » Adivinación » Tarot

Tipo de contenido » Grupos de Estudio » Grupo de Tarot » Teoría » Simbología

Publicado el 18/Ene/2013

En el libro más antiguo de sabiduría, el Tarot, algo ya ha sido escrito acerca de los grandes misterios de los elementos. La primera carta de este trabajo representa al mago apuntando al conocimiento y maestría de los elementos.

Franz Bardon

Este artículo forma parte de un conjunto mayor, basado en el trabajo de investigación del grupo de Tarot de Ekiria, integrado por Arabella, Bethel, Clowreed, Feldkhon, Melina, Oh-drac-sir y Tekai.
Podéis consultar los artículos del Mago en los siguientes enlaces:
Arcano I. El Mago I. Simbolismo 

http://www.ekiria.org/content/arcano-i-el-mago-i-simbolismo

Arcano I. El Mago II. Comparativa entre barajas 

 http://www.ekiria.org/content/arcano-i-el-mago-ii-comparativa-entre-barajas

Arcano I. El Mago III. Correspondencias
http://www.ekiria.org/content/arcano-i-el-mago-iii-correspondencias

Arcano I. El Mago IV. Práctica
http://www.ekiria.org/content/arcano-i-el-mago-iv-practica


El Mago esconde todos los secretos y abre las puertas a la verdadera iniciación esotérica, es el salto desde el Loco, que lleva a la concienciación, a otra realidad. Salto entre los mundos, entre el desconocimiento pero acción instintiva y el conocimiento y acción meditada, sopesada y accionada mediante la voluntad. Si como locos no saltamos, ya no seguimos el camino hacia el mago.
El hecho de que el Mago tenga sus herramientas dentro de una mesa o en un altar, nos indica que estos instrumentos están enmarcados en unas fronteras, y que su energía no se disipará. Estas herramientas le van a servir para iniciar el proceso de la autorealización, o lo que Jung denominaba individualización. Entre sus herramientas podemos encontrar unos dados, invitando al consultante a no olvidarse que la disposición de las cartas depende de la "suerte". 


 Estas herramientas se encuentraencima de una mesa que simboliza la parte terrenal y/o material, solo se ven tres de sus patas... la otra permanece oculta, ya que el Mago no desvela sus secretos, son los iniciados quienes los descubren. los merecedores de la sabiduría. La mesa representa el plano material o terrenal, mientras que la propia figura se identifica con el plano mental y/o espiritual.

 

El mago, al igual que el loco, está regido por el arquetipo del Tramposo. El Loco se burla de nosotros y nos hace reir, mientras que el Mago nos engaña y nos maravilla al mismo tiempo. El Mago necesita de nuestra colaboración consciente para que su magia tenga éxito. También es el Comerciante Renacentista” que refleja la evolución del ser tanto en el aspecto personal como en el aspecto social. Ya que ambos son parte del crecimiento espiritual...


El número uno indica que le interesa descubrir cuál es el principio creativo que se esconde detrás de la diversidad, quiere manipular la naturaleza y dominar sus energías. Los primeros magos hacían rituales para propiciar la fertilidad de la tierra. El Loco no tiene estos planes, él sencillamente disfruta de la naturaleza sin intentar obtener nada. También es la mónada lo que no puede ser dividido.
El Mago nos puede mostrar la diversidad como algo real, pero al disponer los objetos en una única superficie nos dice que en verdad todas las cosas están unidas entre si (la superficie donde reposan las une). Todos los elementos conforman el Uno (el número del Mago). Fue Hermes Trimegisto, una figura mítica asociada a Hermes y a Thoth quien nos dejó la frase: “Todas las cosas son de este Uno, por la meditación del Uno y todas las cosas tienen su nacimiento en esta unidad”. Esto atañe al microcosmos y al macrocosmos. Todo forma parte del Uno y vuelve a él.
Así pues el Mago revela la realidad fundamental que subyace en todas las cosas. La necesidad vital y humana es la que obra milagros, pero es la necesidad que está más allá del ego. El Mago borra la división de tiempo-espacio, cuerpo-alma, materia-espíritu, los cuatro elementos aún no han sido separados en el Uno.
La vara del Mago indica que la energía necesita ser dirigida, y sólo a través de la canalización consciente permite su uso para el hombre. La vara, como la vara del director de una orquesta, hace que las herramientas dispuestas encima de la mesa creen un sonido o energía armónica. Cuando sostiene la vara con la mano izquierda nos indica un talento natural e inconsciente, cuando es con la derecha el fruto del esfuerzo y el aprendizaje. También representa el falo, el principio fértil masculino, pero no está solo ya que se acompaña de la copa el útero y de los demás elementos que el Mago manipula para ser el creador de su universo.


En el Tarot de Waite, el brazo que apunta al cielo con la vara y el que apunta al suelo nos dicen: “Así como es arriba es abajo”. La vara arriba indica que el poder trascendental proviene de las alturas, y que la iluminación sucede por medio de un acto consciente de voluntad, y siempre de acuerdo con los rituales establecidos; en su gesto no vemos nada horizontal que es la dimensión de la relación humana. En el Tarot de Marsella, el ala ancha del sombrero nos da un plano horizontal indicando la importancia de conjugar la imaginación con la voluntad, dejando lugar para la improvisación y la espontaneidad.
El Mago también nos muestra su poder como vidente, nos trae realidades e ideas presentes, nos muestra las potencialidades ocultas a nuestros ojos, los posibles “futuros”. Esta habilidad para adivinar es de hecho divina. El mago desvela la estructura subyacente, por ejemplo, todos los árboles son diferentes, pero hay una estructura común que hace que reconozcamos que nos encontramos frente a un árbol. La revelación de este tipo de estructuras es mágica.
La magia de la conciencia humana es una arma de doble filo, podemos usarla tanto para construir un nuevo mundo como para abrir con ella una caja de Pandora llena de demonios ocultos que pueden destruir nuestro mundo. La tentación de dar un uso inadecuado al poder es un aspecto oculto del Mago que lo puede convertir en la “bestia negra”, por ello, la carta 15, el Diablo, se encuentra como la sombra del Mago.
El Mago también es el que nos ayuda a conectarnos con el mundo de los sueños. El Loco entra y sale de nuestras vidas ocasionalmente, el Mago se queda delante de nosotros. El Loco puede traernos sueños aparentemente imposibles, pero el Mago los hará aparecer sobre la mesa para someterlos a nuestra consideración. Es él quien nos ayuda a hacer que nuestros sueños se hagan realidad.

 

La Cualidad de este arcano es la voluntad, fuerza activa que impregna la creación hasta en sus abismos más profundos, para dar origen al movimiento, a la vida.

 

Lecturas complementarias:


http://www.ekiria.org/content/arcano-i-el-mago


http://www.contemplandoelvacio.blogspot.com.es/2012/12/hermes-trimegisto-y-el-arcano-i-el-mago.html

http://contemplandoelvacio.blogspot.com.es/2013/01/el-mago-y-los-elementos-segun-franz.html

http://www.lapuertaonline.es/ar81.html

 

EL MAGO DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL DESARROLLO HUMANO

Al principio “La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo, y un viento de Dios aleteaba por encima de las aguas” hasta que: “Dijo Dios: Haya Luz, y hubo Luz” (Génesis 1, 2-3 BJ).


El Mago representa «la primera etapa de la existencia: el nacimiento de una nueva identidad yoica. Entre los símbolos encontramos, además del Mago, una Vara, una Copa, una Espada y una Moneda de oro.


Estos cuatro elementos utilizados por el Mago representan las cuatro funciones psicológicas básicas presentes en todos los seres humanos. La Vara es el símbolo de la Voluntad. La Copa es el símbolo de las Emociones. La Espada es el símbolo de los Pensamientos. Y la Moneda de oro es el símbolo de las acciones humanas.


Notemos también que estos cuatro elementos son los cuatro alimentos que nutren nuestra vida: la luz, el agua, el aire y el pan de la tierra o comida material.


Ahora bien, tanto el contenido de estas cuatro funciones psicológicas como la estructura misma en que se relacionan son diferentes en cada persona. Y por eso, decimos que la figura del Mago representa el nacimiento de una nueva identidad yoica, pues en cada ser humano la manera en que se mezclan y ordenan los cuatro elementos es particularmente personal. De este modo, la identidad de cada Mago se define por la manera en que juega con sus cuatro elementos.


Por esto mismo, se espera que el uso de los cuatro elementos se dé en forma armónica y equilibrada; pues de lo contrario, estaríamos ante lo que la psicología denomina disonancia cognitiva, que simplemente es un término para designar la falta de congruencia entre pensamientos, sentimientos y acciones.


La escogencia de estos cuatro instrumentos del Mago está inspirada en los reconocidos cuatro elementos de la Alquimia: el Fuego, el Agua, el Aire y la Tierra. El Fuego es el poder transformador pues la voluntad humana puede y debe transmutar toda materia vil en sustancia pura. El Agua es el bálsamo inspirador pues el agua como el vino alienta al cansado, así como las emociones positivas motivan al desanimado. El Aire transmite las ideas, las cuales viajan por el espacio en espera de quien pueda recibirlas. Y la Tierra es el campo de acción del continuo trabajo humano.


En el texto del Corpus Hermeticum se describe la estructura antropológica del ser humano como compuesto por cuatro elementos: cuerpo (soma), alma (psyche), mente (nous) y Palabra divina (logos). Lo que en términos del psicólogo C. G. Jung se ha traducido como sensación (tierra), emoción (agua), cognición (aire) e intuición (fuego). Siendo la tierra el cuerpo material, el agua el alma pasional, el aire la mente intelectual y el fuego la Palabra divina.


Según la terminología hinduista, hay cuatro componentes principales del ser humano: Atman, Buddhi, Manas e Indriyas. Notemos que el Ser real denominado Atman "brilla por sí mismo", siendo el fuego un excelente símbolo del Atman que también se puede denominar Sí-Mismo. Buddhi se refiere al intelecto superior o nous de los griegos y por eso no debe confundirse con la simple ratio de la filosofía moderna. De su parte Manas es el intelecto inferior que juntamente con los sentidos o Indriyas conformarían los componentes que deben ser puestos en sujeción por el intelecto superior para así lograr la comunión con el Ser real.


De esta manera, la estructura antropológica del ser humano propuesta por la filosofía perenne o pensamiento tradicional, tanto de la antigüedad griega como latina en occidente y del pensamiento hindú es, pues, un conjunto de elementos que poseen una jerarquía interna. Tal jerarquía significa que la relación entre los elementos constitutivos del ser humano tiene un orden establecido por designio divino, el cual debería conservarse para el logro del destino humano. El rompimiento de tal jerarquía conlleva a la pérdida del propósito de la vida tal y como la divinidad lo diseñó. Tal propuesta tradicional es completamente opuesta a la mentalidad secular moderna. Primero, porque ya no se cree que la vida tenga un propósito divino; pues se asume que el sentido de la existencia es simplemente una construcción histórica proveniente de las decisiones humanas. Segundo, porque tampoco se cree en jerarquías organizadoras que implicarían niveles verticales de ordenamiento cosmológico, social e individual; pues se asumen premisas "igualitaristas" según las cuales tan sólo existen niveles horizontales de ordenamiento. Precisamente, tales premisas "igualitaristas" son puestas en cuestión por el pensamiento religioso cuando propone sistemas de ordenamiento cosmológico, social e intra-psíquico jerarquizados verticalmente. De ahí, que se hable de cielos, tierras e infiernos a nivel cosmológico, de clases o castas a nivel social, y de subordinación de algunas funciones psicológicas inferiores como sensaciones, emociones y cogniciones a otras funciones psicológicas superiores como Conciencia, Voluntad e Individualidad. 


El debate sobre la realidad de los sistemas jerarquizados merece una discusión amplia y profunda, cuestión que no pertenece al propósito del presente libro, pero que debería ser indagada por los lectores. Sugiero al respecto, la lectura de las investigaciones que a nivel astronómico, biológico, sociológico y psicológico vienen realizando los promotores del así denominado "pensamiento sistémico", pues toda perspectiva sistémica implica el reconocimiento de jerarquías. La aceptación de estructuras jerarquizadas conlleva a la admisión de relaciones funcionales, es decir, la afirmación de que los elementos de un sistema organizado jerárquicamente tienen funciones especiales que los diferencian de los otros elementos del sistema y que, justamente, en el cum-plimiento de su función especial radica la conservación del sistema. (Algunos autores de reconocida trayectoria en la propuesta de una perspectiva sistémica son: Gregory Bateson para la biología y Niklas Luhmann para la sociología.)

***


«Así, puede notarse que la idea de medida está en íntima conexión con la de "orden" (que en sánscrito se llama rita) que a su vez se refiere a la producción del universo manifestado al ser éste, según el sentido etimológico de la palabra griega cosmos, una producción del "orden" a partir del "caos"; siendo este último lo definido en el sentido platónico mientras que el "cosmos" es lo definido…

El vocablo sánscrito rita se relaciona por su propia raíz con la palabra latina ordo y resulta casi evidente su todavía más íntima conexión con la palabra "rito": etimológicamente el rito es lo que se realiza según el "orden", reproduciendo o imitando, por tanto, el proceso mismo de la manifestación a su nivel: ésta es la razón de que, en una civilización estrictamente tradicional, todo acto, sea cual fuere, revista un carácter esencialmente ritual (p. 30-31).» (GUÉNON, RENÉ. El Reino de la Cantidad y los Signos de los Tiempos. Barcelona: Paidós, 1945/1997.)


El Mago es el transmisor de la fuerza del Espíritu pues sirve de canal o puente para que los dones divinos se manifiesten en la Tierra. Sus herramientas son sus propias cualidades psicoespirituales: tres de índole inferior pues vienen de la Tierra y una de índole superior pues viene del Cielo. Las tres herramientas inferiores cuyo origen es terrenal son la Copa, la Espada y la Moneda de oro, y la herramienta superior cuyo origen es celestial es la Vara. Notemos que copas, espadas y monedas son de manufactura humana, en cambio, la Vara es un tronco silvestre que nació como creación de la divina naturaleza siendo hija de la diosa o Anima Mundi.


Nótese también, que las tres herramientas inferiores están sobre la mesa-altar del Mago, pues la mesa-altar simboliza la manifestación espacio-temporal del cosmos; mientras que la Vara está en la mano del Mago y señala hacia el Cielo de donde espera recibir el poder para realizar prodigios sobre la manifestación cósmica. Por esto es que tanto pensamientos, como emociones y acciones deben estar coordinados para someterse en forma subordinada al dominio de la Voluntad.


BIBLIOGRAFÍA:

H.A.M.; «El tarot»; Bogotá DC., Colombia; Libro no publicado, conocido por comunicación personal con el autor; 2012.

Jean Pierre Bayard " Pequeña Enciclopedia del Tarot" Ediciones Tikal

Franz Bardon "Iniciación al Hermetismo"

 

Última actualización: 18/Feb/2013
Publicado el 16/Feb/2013

Publicado el 18/Feb/2013

jmmm... acabo de darme cuenta que puse esta imagen en el post equivocado.

Es una frase que se corresponde mas con el Loco que con el Mago.

 

Publicado el 18/Feb/2013

Ahora lo comprendemos pues la encontraba sin sentido para este arcano...
Analizando sus entrelinas si es mas para el loco. Solo que tiene que ser bien enfocada. 

Publicado el 18/Feb/2013

Lo digo por el subtitulo que hay en el Loco donde se habla del des-acondicionamiento social.

Cerrar