Sortilegio

Publicado el 23/Jul/2012


"Sortilegio, proviene de "sortis" (suerte) y "legis" (lectura) el arte de leer las señales que aparentemente suceden antes de un evento, conocido no como el arte adivinatorio, sino como el arte de interpretar los sucesos futuros mediante las señales que actúan en el presente.

No obstante, en la época moderna y contemporánea el término sortilegio se ha convertido generalmente en sinónimo de hechizo, mientras que para la adivinación en sus distintas formas se ha adoptado el término videncia.

Aunque tambien cabe la definición de la lectura inteligente (no como adivinación), es decir al análisis de los acontecimientos que derivan en un hecho evidente. La manipulación inteligente de los hechos o acontecimientos mediáticos que propicien resultados beneficiosos". http://es.wikipedia.org/wiki/Sortilegio

Puesto en tales términos podemos esbozar una práctica sencilla para obtener dicho efecto.

Primero que nada debemos tener presentes dos sucesos, los eventos presentes antes la percepción del observador y la interpretación que nuestra mente le da a cada símbolo que pueda captar.

La práctica entonces consiste en concentrarce en el Ahora, mirar alrededor y buscarle un sentido lógico en base a una cuestión sencilla.

La cuestión puede ir de lo más vanal a lo trascendentel evitando reflexionar demasiado en cada punto.

Externamos la cuestión a "leer" sea mental o verbalmente de modo que vinculemos nuestra inquietud al evento, haciendo esto de modo que al nosotros escucharnos tratemos con ello de conectarnos con el ambiente que nos rodea y que éste así escuche nuestro planteamiento.

Necesitamos ya tener un poco de experiencia con el manejo de energías de modo que podamos proyectar esta cuestión a nuestro ambiente, fundirlo con ello y nosotros, una vez lograda una perfecta sinergía repetimos nuestra cuestión mentalmente a fin de lograr un trance contemplativo.

La regla general para la adivinación aplica también aquí: Desvincularnos emocionalmente de la lectura a fin de no modificarla. Si desarrollamos una sentencia sobre la cuestión a adivinar, ésta debe estar en tiempo presesente modo indicativo o imperativo, evitando las formas del "ser" y "estar."

Lo demás es cosa de interpretar bien las señales y estar atentos.

Por ejemplo:

Estoy en un cruce de dos avenidas, veo los autos ir y venir en las cuatro direcciones, entonces respiro profundo y despejo mi mente. Entonces me pregunto - ¿Llueve hoy en la tarde? - mientras lentamente exhalo y siento mi pregunta propagarse con el escenario, proyecto mi energía a la inteción de leer las señales que respondan mi pregunta y me concentro - ¿Llueve, llueve, llueve?.


Entonces me dejo absorber por el vaivén de los autos, las personas, árboles, aves y cualquier pequeña cosilla que ronda por aquellos rincones...

Lentamente un hilo aparece ante cada acontecer que llame mi atención concluyendo en la escena de una hoja cayendo desde su árbol.

Es decir, así como la hoja cae de las alturas, así mismo la lluvia lo hará.

Puede aplicarse a un sin fin de temas, claro que mientras más elaborada la cuestión, más dificíl será hallar una señal clara.

También es necesario investigar un poco de simbología, como en un diccionario de sueños, y con práctica igualmente nos servirá para interpretar los sueños así como desarrollar la intuición activa, es decir, que simplemente por concentrarnos en saber algo, la señal vendrá mentalmente a nososotros sin necesidad de un escenario.

Saludos

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Última actualización: 23/Jul/2012
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