Las Musas

Publicado el 17/Mar/2011

LAS MUSAS


Las musas eran consideradas según los escritores más antiguos de Grecia, las diosas inspiradoras de la música, y posteriormente de los diferentes tipos de poesía, las artes y las ciencias. Originalmente se las consideraba ninfas inspiradoras de las fuentes, en las cuales se les rendía culto y recibieron el nombre de aquellos lugares, hasta que se extendió la adoración de las nueve Musas, que es la última que quedo establecida.

Rovert Graves, en su libro “La Diosa Blanca”, señala que el posible origen de las musas se encontraba en los árboles y no en las fuentes. Graves decía que el poeta recibían la inspiración mientras estaban recostados contra un árbol e intentando crear y la dríade de aquel árbol sería la que le daba la inspiración al poeta, también habría que señalas que en la antigua Grecia los poetas no eran considerados artistas como se consideran ahora eran más bien médium que canalizaban las palabras de las diosas o musas.

Cuando contactamos con una musa sentimos esa energía natural, esa sensación de estar en algún otro sitio que ahora mismo nos parece imposible. Pero para hablar de las musas antes hemos de hablar de las ninfas; una ninfa es un espíritu de la naturaleza, a veces vinculado a un lugar o accidente geográfico, las ninfas son los espíritus de las actividades creativas y alentadoras de la naturaleza. Hay que aclarar que se le suele dar tanto a las ninfas como a las musas el género femenino pero no tiene por que ser así, antiguamente en las religiones animistas a todo aquello que daba fruto se lo consideraba femenino, de ahí que los pueblos costeros digan la mar y no el mar, pues para ellos el mar da fruto, no obstante la naturaleza siempre tiene esa dualidad que podemos aprovechar, no tenemos por que trabajar siempre con el aspecto femenino de estos seres, aunque en su terminología original ninfa significaba novia.

Entonces, ¿qué son las musas? Las musas son ninfas que interactúan con los seres humanos provocando en ellos el estado de la inspiración. Son ninfas, y como tales están vinculadas a algo en la naturaleza, pero al igual que nuestro espíritu puede salir de nuestro cuerpo, las ninfas, al ser espíritu de ese lugar, pueden abandonarlo durante un tiempo. Es más, la misma ninfa no tiene por que ocupar siempre el mismo lugar, por ejemplo las dríades al morir el árbol que habitan vuelven a habitar otro. Las musas son aquellas ninfas que abandonan durante un periodo de tiempo ese lugar en la naturaleza al que dan vida y al encontrarse con los seres humanos provoca la inspiración. Una ninfa lo que hace es provocar el crecimiento de la naturaleza, cuando se cruza con una persona esta logra el crecimiento, la exaltación de los sentimientos o eleva el espíritu a un estado superior. De ahí que la mayoría de los artistas sientan esa liberación al crear su obra, pues dan salida a ese torrente de emociones o encuentran la mejor vía para expresar aquello que han experimentado, lo que no quiere decir que no se puede ser artístico sin la presencia de una musa.

Para llamar a una musa se pude usar simplemente una invocación, que puede ir acompañada de una libación como las que se hacían antiguamente o simplemente realizar el sacrificio y llamarla. Antiguamente se les libaba agua o leche y miel. La mitología nos ha transmitido los nombres de las musas originarias de Grecia, pero deberíamos conocer las propias de nuestra región. Esto se hace evidente en que la mayoría de los epítetos que recibieron las musas a cargo de los poetas solían proceder en su mayor parte de los lugares donde se las adoraba. Es curioso como el concepto de musa ha viajado a través de los tiempos. Cercano a la tumba de Alejandro Magno, los investigadores de la biblioteca de Alejandría se formaron alrededor de un “mousaion” o museo, es decir un altar dedicado a la musas. Ya en la época de la Ilustración, se intentó recuperar el culto a las musas y una logia masónica parisina era conocida como “Les Neuf Soeurs”, que quiere decir Las Nueve Hermanas, en referencia a las nueve Musas, a esta logia pertenecían entre otros Voltaire, Danton y Franklin, debemos agradecer a esta logia la palabra que utilizamos actualmente para designar a ciertos lugares destinados a la exhibición pública del conocimiento, los museos.


Fuentes:

Brujos del Roble

Última actualización: 17/Mar/2011
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